Había una vez una niña llamada Yo y una niña llamada Tú. Una familia llamada Ellos y un grupo de amigos llamados ustedes. Esa familia estaba aburrida. Era sábado a las nueve de la noche. Se escuchaba el sonido de los autos. Tú abrió las ventanas y vió a unos asaltantes robando y haciendo mucho daño. Este mundo era perfecto hasta un día que Dios nos dió la oportunidad de vivir. Bueno otro día hablaremos sobre eso. Ahora hablaremos sobre Tú imaginación.
La niña Yo dijo: ya sé como divertirnos. Y la niña Tú preguntó: ¿cómo? Yo dijo: usando nuestra imaginación. Entonces todos comenzaron a usar sus mentecitas. Decidieron al unísono unir sus mundos. Cuando lo hicieron formaron un mundo mós bello. Jugaron divirtiéndose de lo lindo.
Miraron el reloj y eran las doce en punto. Tuvieron que despertar, pero acordaron volver al día siguiente. Sorprendentemente estaba todo roto, desarmado. De inmediato lo recrearon todo nuevamente y así vivieron sin aburrirse para siempre.
{El mundo se rompió, porque si Tú no está no hay vida. Porque Tú eres el mundo.}

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